Ilustración de un disco SSD con señales de datos saliendo hacia un navegador web, con un ojo estilizado reflejando historial de navegación. Fondo oscuro con elementos de código binario.
Ilustración de un disco SSD con señales de datos saliendo hacia un navegador web, con un ojo estilizado reflejando historial de navegación. Fondo oscuro con elementos de código binario.

Este tipo de espionaje silencioso merece atención, especialmente para un colega en tecnología que quiere entender riesgos nuevos más allá de los antivirus tradicionales.

Un nuevo ataque espía tu historial de navegación Flujo de la historia y datos clave

Investigadores de la Universidad de Tecnología de Graz, en Austria, han descubierto una nueva técnica de rastreo llamada FROST (Fingerprinting Remotely using OPFS-based SSD Timing) que podría permitir a atacantes espiar el historial de navegación de un usuario aprovechando el comportamiento de su disco SSD. A diferencia de métodos tradicionales, FROST no requiere instalar software malicioso. En su lugar, se basa en un código JavaScript ejecutado cuando el usuario visita una página web comprometida, que activa el sistema de archivos privado del origen (OPFS), una API presente en muchos navegadores modernos. Esta función permite a las aplicaciones web gestionar archivos localmente con alto rendimiento, pero también puede usarse para medir fluctuaciones en la lectura y escritura del SSD. Esas variaciones temporales, especialmente cuando se cargan sitios populares como Google o YouTube, generan picos de latencia únicos que una red neuronal convolucional puede interpretar para identificar con precisión qué páginas ha visitado el usuario. En pruebas, FROST logró un 89% de precisión general, subiendo al 96% en Mac, lo que sugiere una mayor vulnerabilidad en estos dispositivos. Aunque por ahora es solo una prueba de concepto, los investigadores advierten que la vulnerabilidad es real. No hay protecciones activas implementadas por Google, Apple o Mozilla, aunque se les notificó con anticipación. Se recomienda estar atento a pérdidas inusuales de espacio en disco, un posible indicio de actividad FROST, y se sugiere que los navegadores pidan permiso antes de crear archivos OPFS, algo que aún no ocurre en la mayoría de los casos.

Datos clave

  • FROST es una técnica de rastreo que usa el comportamiento del SSD para espiar el historial de navegación sin software malicioso.
  • Los investigadores de la Universidad de Graz lograron un 96% de precisión en Mac y 89% en Windows.
  • El ataque se basa en la API OPFS, presente en navegadores modernos, y utiliza JavaScript malicioso en páginas web.
  • Una red neuronal convolucional procesa los picos de latencia del SSD para identificar sitios visitados.
  • Apple clasificó el problema como fuera de alcance; Google y Mozilla no han implementado protecciones.
  • Una posible señal de alerta es la pérdida repentina de cientos de gigabytes de espacio en disco.

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