Ilustración de un misil balístico junto a símbolos de Irán y Rusia, con depósitos subterráneos y fábricas dispersas en el fondo.
Ilustración de un misil balístico junto a símbolos de Irán y Rusia, con depósitos subterráneos y fábricas dispersas en el fondo.

Irán mantiene cerca de tres cuartas partes de su arsenal previo, un dato concreto útil para un colega que sigue la dinámica militar del Golfo.

Irán rearmó gran parte de su arsenal Flujo de la historia y datos clave

Aliados occidentales creen que Irán ha reconstituido gran parte de su arsenal de misiles durante el alto el fuego de ocho semanas, recuperando cerca de tres cuartas partes de sus municiones previas a la guerra. Esto incluye misiles rusos de nueva fabricación, probablemente producidos el año pasado, lo que amplía su capacidad de contraataque si se reanudan las hostilidades. Las estimaciones contrastan con declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que Irán solo conservaba entre el 21% y 22% de sus misiles.

Durante la ofensiva entre febrero y abril de 2026, Irán lanzó más de 1.850 misiles y al menos el doble de drones Shahed, mientras EE.UU. e Israel estimaron haber destruido dos tercios de sus lanzadores. Sin embargo, muchos sistemas estaban enterrados o protegidos, y el alto el fuego permitió a Teherán reabrir depósitos subterráneos y redistribuir armamento. La base industrial iraní, distribuida en múltiples instalaciones, ha demostrado una notable resistencia.

Analistas como Becca Wasser de Bloomberg Economics señalan que, pese a los éxitos tácticos de las fuerzas occidentales, no se logró paralizar la producción iraní ni reducir significativamente su programa de misiles. La capacidad de fabricar drones Shahed con componentes comerciales y bajo costo (menos de 50.000 dólares por unidad) facilita la reposición. Expertos como Kelly Grieco del Centro Stimson destacan que es difícil destruir por completo una red de producción descentralizada, lo que complica futuras decisiones de ataque a gran escala por parte de Estados Unidos.

Datos clave

  • Irán conserva cerca de tres cuartas partes de sus municiones previas a la guerra, según informes de inteligencia occidentales.
  • Se cree que Irán incorporó misiles rusos de nueva fabricación, probablemente producidos en 2025.
  • Durante el alto el fuego de ocho semanas, Irán reabrió depósitos subterráneos y redistribuyó su arsenal.
  • EE.UU. e Israel destruyeron cerca de dos tercios de los lanzadores iraníes, pero no lograron paralizar su producción.
  • El misil Shahed cuesta menos de 50.000 dólares y se fabrica con componentes comerciales.
  • Analistas de Bloomberg Economics y el Centro Stimson destacan la resistencia industrial de Irán.

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